
La Dirección Ejecutiva del organismo estatal se vio achicada en un 75% en secretarías y 24,18% en puesto de su estructura jerárquica, con el objetivo de «utilizar de manera más eficiente los recursos con los que cuenta el instituto».
A su vez, explicaron que el organismo «no está exento de la situación general que atraviesa el país, y está realizando todas las medidas para optimizar procesos que permitan brindar el mejor servicio posible para sus afiliados».
En detalle, el recorte implicó «un ahorro del 24,18% en rangos jerárquicos, una reducción del 75% en Secretarías y Dirección Ejecutiva, un recorte del 33% en la cantidad de Gerencias y casi 20% menos de Subgerencias».
Y además describieron que se realizó relevamiento del personal que continúa activo y «encontraron empleados y rangos jerárquicos vinculados a La Cámpora que no renunciaron con el cambio de gestión y, por lo tanto, fueron despedidos».

