
El gobierno de Javier Milei cerró durante una semana la sala de periodistas de la Casa Rosada y denunció en los tribunales que un informe del canal TN había expuesto “protocolos o rutinas del edificio que no están destinados al público en general” y revelado información que podría servirle “a un actor hostil a la Argentina” para “planificar un ataque” contra el Presidente.
Pidió que la Justicia investigue un acto de espionaje ilegal. Si está convencido de esos argumentos, necesita actuar urgente con otra amenaza mayor. La plataforma Google Maps tiene publicadas imágenes en 360° del interior del palacio presidencial que permite ver con lujo de detalles todos los espacios que mostró el periodista Ignacio Salerno en la nota cuestionada por Milei y que se emitió en el programa “¿Y mañana qué?”, conducido por Luciana Geuna.
Al alcance de cualquier usuario de internet, el servicio de Google permite hacer un tour virtual por el Patio de las Palmeras, mirar por sus puertas vidriadas hacia el Salón de los Bustos, recorrer las galerías del primer piso que llevan al área presidencial y subir por la Escalera de Periodistas, que da a la sala donde trabajan los acreditados. Esos son los espacios que, en tomas fugaces, incluyó TN en el informe cuestionado por el Gobierno.
Pero, además, Google ofrece un trayecto por las salas reservadas al Presidente, “atravesar” las puertas que dan al Salón Blanco así como a otras áreas de trabajo y salir al balcón histórico que da a la Plaza de Mayo. Esas imágenes con amplia información para conocer la arquitectura de la Casa Rosada están disponibles al menos desde 2016. En 2017, la propia página web de la casa de Gobierno promocionó este servicio de Google Street View.
Ningún funcionario advirtió un peligro para la seguridad nacional. La difusión del informe de TN, en cambio, desató una reacción inmediata de la Secretaría de Medios, que el 23 de abril prohibió el ingreso a todos los periodistas acreditados a la Casa Rosada. Recién ayer, una semana más tarde, anunció que daría marcha atrás y reabriría la sala.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dijo que hubo una “revisión de protocolos de seguridad” necesarios después de la difusión de “grabaciones clandestinas”. Cuando la cerró, el Gobierno sostuvo que lo hacía en función de la denuncia penal por espionaje ilegal presentada por la Casa Militar, el organismo a cargo de la administración del palacio presidencial. Milei avaló la acusación con decenas de mensajes en redes sociales en los que llamó “delincuentes” y “basuras inmundas” a Geuna y su equipo. Llegó incluso a repostear imágenes manipuladas de la periodista con ropa de presidiaria.
En la presentación judicial, el jefe de la Casa Militar, Sebastián Ibáñez, detalla los riesgos que advierte en el reporte de TN: “Las imágenes difundidas exhiben la disposición física de los espacios internos de la Casa de Gobierno: básicamente, revelan la ubicación de accesos restringidos, puertas de seguridad, pasillos de circulación y rutas de evacuación.
Con esta información, un actor hostil a la Argentina podría identificar puntos ciegos y elementos vulnerables para acceder de forma no autorizada o para planificar un ataque”. “La grabación registra patrones de comportamiento del personal de seguridad y de los funcionarios; deja entrever su ubicación habitual; y permite estimar los tiempos de respuesta y las zonas cubiertas”.
“Algunas imágenes, aparentemente inocuas, contribuyen a precisar la ubicación de los despachos, de las salas de reunión y de las áreas de tránsito del Presidente. De esta manera, el material audiovisual podría facilitar la elaboración de inteligencia sobre los movimientos habituales del Presidente”.
La nota en cuestión dura poco más de un minuto y se titulaba “Guerra de despachos en la Rosada”. Es una crónica en la que no se ven espacios reservados ni despachos por dentro.
Se hablaba de la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo. En la edición se añadieron imágenes generadas con inteligencia artificial (con etiquetas que así lo declaran) de Santiago Caputo, Karina Milei y Lule Menem, además de una infografía 3-D del exterior de la Casa Rosada.
El periodista Salerno explica al inicio que presentará imágenes grabadas con anteojos inteligentes para dar a la audiencia una idea de lo que él se encuentra “en un día normal de trabajo en la Casa Rosada”. El informe muestra cuatro lugares del edificio y todos son áreas comunes, por las que un cronista acreditado tiene acceso habitual: el Patio de las Palmeras, un pasillo que da a las galerías del primer piso, el pasillo contiguo al Salón Blanco y la escalera que da a la sala de prensa.
Fotos similares de todos esos lugares pueden encontrarse no solo en Google, sino también en la página oficial de la Casa Rosada. Pese a que la denuncia advierte sobre personal de seguridad expuesto, la única persona que aparece en cámara es Adorni, en el Salón de los Bustos, mientras salía del edificio. Se lo ve de espaldas, grabado desde detrás de las puertas vidriadas que dan al Patio de las Palmeras. La acusación de la Casa Militar argumenta que el periodista de TN “se apartó groseramente de la reglamentación aplicable (Resolución 1319/2025 de la Secretaría de Comunicación y Medios) y de los estándares de buena práctica profesional correspondientes a la labor de los cronistas acreditados en la Casa Rosada”.



Fotos de visitas escolares publicadas en la página web de la Casa Rosada
La resolución aludida tiene tipificada de manera explícita la sanción ante una grabación sin permiso. En su anexo primero, establece que “en espacios no autorizados especialmente al efecto, se encuentra prohibido transmitir en vivo, registrar imágenes o videos, tomar fotografías o ingresar”. Incumplir este precepto se considera “una falta grave”.
Pero el castigo concreto se activa con la reincidencia: “Incurrir en DOS (2) o más faltas graves a las condiciones de acceso y normas de convivencia podrá ser considerado causal suficiente para la revocación y/o no renovación de la acreditación otorgada”. Ante una primera aparente falta por parte de uno de los cronistas acreditados el Gobierno decidió cerrar la sala de prensa y deshabilitar la huella de los periodistas de todos los medios que cubren de manera cotidiana la actividad del palacio.
El Gobierno refirió a otro párrafo de la misma normativa que habla de conductas “indecorosas o temerarias” que alteren “el normal funcionamiento en cualquiera de las actividades y/o instalaciones”. En esos casos la Secretaría de Medios “podrá suspender o revocar la acreditación otorgada y el acceso” del responsable. Geuna dijo que habían dado aviso de que iban a tomar imágenes en los pasillos.
Si bien el Gobierno anunció que reabriría la sala de periodistas, no mostró intenciones de frenar su embestida judicial contra Geuna y Salerno, a quienes pidió que se los investigue por “los delitos previstos en los artículos 222 y 223 del Código Penal, o de conformidad con otras figuras afines que puedan acreditarse a lo largo de la investigación”. Es decir, reclama enmarcarlo en un caso de espionaje ilegal, con penas de prisión de hasta 6 años. El canal TN expresó que la producción del programa “está poniendo a disposición del juzgado, a través de sus abogados, el material en crudo de todas las grabaciones, que demuestra que se hicieron en lugares comunes y espacios públicos, de acuerdo a la normativa vigente”.
También aportará “material fotográfico y de vídeo de muchas otras coberturas previas que pone en evidencia que esos lugares han sido registrados y reproducidos con anterioridad por numerosos medios de comunicación sin ningún tipo de consecuencia”.
