
El clima político en Puerto Tirol empieza a levantar temperatura y, aunque todavía falta para 2027, en los distintos espacios ya se mueven fichas, se arman equipos y comienzan a aparecer nombres propios con intención de disputar el poder local.



Dentro del Peronismo, uno de los dirigentes que empieza a sonar con fuerza es Santiago Maidana, quien viene construyendo territorialidad desde hace tiempo y hoy aparece como una de las figuras en crecimiento dentro del esquema local. Con origen en el sindicalismo, Maidana se apoya en una lógica de organización y armado de equipo político que busca consolidar volumen propio.
En el armado del PJ, no pasa desapercibido su vínculo con Hugo Sager, uno de los referentes con peso dentro de la estructura partidaria. En ese entorno lo empiezan a mencionar como un “alfil” dentro de una estrategia más amplia que busca ordenar al peronismo local y proyectarlo con competitividad.
Puertas adentro, algunos sectores coinciden en que el escenario actual del municipio abre margen para nuevas construcciones políticas. En ese sentido, el discurso de renovación, equipo técnico y planificación empieza a ganar lugar en la agenda, con la intención de instalar una alternativa de gestión con mayor capacidad operativa que la actual.
Pero la rosca no se limita al justicialismo. En el radicalismo también hay ruido interno. Si bien no hay definiciones oficiales, ya circulan versiones sobre posibles internas y movimientos en la estructura local. En ese marco, la actual presidenta del Concejo, Agustina Fernández, aparece como una de las figuras que estaría tejiendo acuerdos y posicionándose dentro del espacio, ya que la mala administración del actual intendente deja evidencia la falta de compromiso hacia la ciudadanía.
El dato que se manejan en voz baja varios operadores políticos es que el escenario en Puerto Tirol podría fragmentarse más de lo esperado, con disputas tanto dentro como fuera de los espacios tradicionales del radicalismo. Nadie quiere quedar afuera de la carrera y todos empiezan a medir fuerzas.
Por ahora, todo se mueve en terreno de especulación, pero lo cierto es que la política local ya entró en modo preelectoral. Y como suele pasar, las definiciones no van a tardar en llegar.
