El Papa León XIV cargó personalmente la Cruz a lo largo de todas las estaciones del Vía Crucis del Viernes Santo en el Coliseo Romano. Un Vía Crucis muy sentido por la ciudad de Roma y por el mundo.

Hacía ya cuatro años que faltaba la presencia de un Pontífice en el Coliseo. Debido a sus frágiles condiciones de salud, el Papa Francisco participó personalmente por última vez en el Anfiteatro Flavio —como también se conoce a la histórica edificación— en 2022. En los años siguientes, su participación fue “sólo por video conexión”.

“Al término de este Vía Crucis, hacemos nuestra la oración con la que San Francisco nos invita a vivir nuestra vida como un camino de progresiva implicación en la relación de amor que une al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo”, dijo el Papa León XIV.

“Omnipotente, eterno, justo y misericordioso Dios, concédenos a nosotros, miserables, hacer por tu amor lo que sabemos que quieres, y querer siempre lo que te agrada, para que, interiormente purificados, interiormente iluminados y encendidos por el fuego del Espíritu Santo, podamos seguir las huellas de tu amado Hijo, nuestro Señor Jesucristo, y por tu sola gracia llegar a ti, oh Altísimo, que en la Trinidad perfecta y en la Unidad simple vives y reinas y eres glorificado, Dios omnipotente por los siglos de los siglos. Amén”, rezó el Pontífice.

“Concluimos con la antigua bendición bíblica, con la cual San Francisco solía bendecir a los frailes y a todo el pueblo, hasta el punto de que se ha convertido en ‘su’ bendición”, así León XIV despidió al pueblo de Dios de este Vía Crucis.

Las autoridades estiman 30.000 personas presentes en el Vía Crucis de esta tarde en Roma.

Fuente: https: www.aciprensa.com

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